lunes, 18 de febrero de 2008
NOTA
La entrada anterior es del 13 de noviembre de 2007 sobre lo que fue el concierto Voces Solidarias.
MI PRIMER CONCIERTO CON EL CLUB



Eran casi las 7 de la mañana cuando sonó mi celular con el mensaje de Malú diciéndome que ya estaba en la cola. Había quedado en ir con Hernán temprano, pero cuestiones de trabajo y estudio demoraban su llegada.
Cuando llegamos al estadio habría 4 personas (detrás de Malú) ¡¡Bien!! Éramos los primeros, es decir conseguiríamos una buena ubicación. Hernán tuvo que irse a continuar con sus estudios y llamar a su trabajo, Malú tenía entrevista de trabajo y más tarde Samuel tenía que ir a la conferencia de prensa. Me quedé sola conversando con las chicas que estaban detrás de nosotros, ellas también eran fans de Alejandro, y me contaban que en la gira anterior se habían quedado a dormir en LarcoMar solo porque querían verlo salir ya que una de ellas no iría al concierto (-¡Guauu, qué fans!- pensé). Empezó la prueba de sonido de David Bisbal y sirvió para entretenerse un rato en todo el aburrimiento de no hacer nada.
Más tarde los 911 empezaron a poner vallas y me preocupó estar sola y que el grupo no pueda ponerse en la cola. Rápidamente envíe mensajes para que no demoraran en volver. Mis planes también cambiaban, ya no podría ir a almorzar; así que le pedí a Hernán que trajera mi entrada y cámara de fotos de mi casa. La verdad que no tenía hambre, me sentía ansiosa, ni siquiera estaba cansada. Llegó Hernán, luego Malú y empezó la prueba de sonido de Alejandro, unas chicas de la fila empezaron a gritar histéricas (más fans). Pudimos escuchar La Peleita, El Tren de los Momentos y nos pareció escuchar los acordes de Cuando nadie me ve.
Daysi y Patty me invitaron sandwich, wafers y chocolate, me sirvió mucho tener algo en mi estómago aunque no pedía alimentos de tanta emoción que sentía.
Ya eran casi las 2 de la tarde y Malú estaba preocupada porque Evelyn no pueda meterse a la fila, ya que no la habían visto en la mañana como a los demás. Evelyn llegó, conversó con uno de los 911 y ya estaba primera en la fila, claro previamente habíamos dicho que era “enamorada de Samuel”. Antes que ella había llegado Elgo, un amigo de Malú que también había participado del foro, un chico bastante bromista y también fan de Alejandro.
Cuando llegó Samuel ya todos empezaron a hacer bulla, decían que no podía entrar porque ya entró por él “su enamorada”, por no hacer más problemas Samuel fue a hacer su cola, igual nosotros le separaríamos un asiento.
Mientras esperábamos que sean las 4 de la tarde, conversábamos de todo un poco, de los estudios, de Alejandro, de la gira pasada, de su mejor disco, desde cuándo éramos fans… siendo sincera, solo hablábamos de Alejandro.
El reloj marcó las 4:00 p.m. y abrieron las puertas. En un pequeño bolso mi cámara y en una de mis zapatillas una pila, la otra la tenía Hernán. Ante la pregunta del millón “tiene cámara en su bolso” mi respuesta sincera fue “¡No!” y me dejaron pasar… entré y pensé: “¡Bien!, seré la primera en entrar al estadio”, pero vi que Elgo estaba más adelante, bueno ser segunda tampoco estaba mal.
Escogimos la mejor ubicación, justo delante de la pasarela, se veía muy cerca, estábamos felices mejor no podía ser. Ya todos sentados y tranquilos pensamos “al fin descansaremos”, pero nos parecía raro que ninguna otra zona entrara, sólo estábamos como 50 personas. No pasaron ni 5 minutos de nuestra alegría cuando uno de los 911 (el más grande y gordo, bautizado por Evelyn como “Pumba”) nos dice que tenemos que salir del estadio porque uno de los artistas hará su prueba de sonido. La pifia general se sintió fuerte. Nuestra cara de frustración se estaba dibujando cuando dijeron que no perderíamos nuestra ubicación, que volveríamos al mismo lugar y nadie más entraría hasta que nosotros estemos ubicados. Eso nos pareció justo, pero igual con lapicero dejamos para la posteridad escritos nuestros nombres en nuestras sillas (mmm eso merecía una foto), por si algún vivo (o viva) quería ocupar nuestra ubicación.
Nos llevaron al túnel, tratamos de ser los últimos en entrar para no estar tan al fondo y estar cerca de la reja (para esto nos amarramos los pasadores de nuestras zapatillas, aunque no lo necesitaran, con tal de hacer tiempo). La prueba de sonido empezó, eran los Hombres G, todos renegaban por el mal trato, yo me sentía como un pollo en una jaula estrecha. Habremos estado allí más de media hora, era un poco aburrido escucharles repetir la misma canción (ni siquiera sé el nombre). En una de esas uno de los Hombres G dice: “¿Está bien?” y todos los de la jaula (túnel) desde el fondo de nuestra alma gritamos: “¡¡¡¡¡SIIIIIIII!!!!!”, sospecho que nos escucharon porque allí acabó su prueba de sonido. Pumba abrió la jaula y fuimos libres de nuevo.
Ya en nuestros sitios, cada uno hacía diferentes cosas. Evelyn socializaba con los 911; Hernán, que había llevado sus separatas porque tenía examen al día siguiente, seguía estudiando, yo empecé a ayudarlo; Elgo y Malú conversaban animadamente. Luego entró Samuel y ya estábamos completos.
Hubo una situación memorable. Una señora jaló su silla y la puso adelante, quienes estaban a su costado empezaron a quejarse, Evelyn empezó a hacer bulla y la gente le siguió; pero en eso se escucha un alboroto y gritos… era Jean Piero Diaz (¡??¡¡!!!) y las chicas gritaban histéricas. “Por eso les dicen cholitas aguantadas” fue el grito de Evelyn. En eso le comento a Evelyn que por Jean Piero la gente ya se olvidó de la señora y entonces Evelyn gritó “No nos hemos olvidado de la tía” la gente empezó a hacerle segunda y la bulla no paraba, era todo un escándalo, los 911 no sabían qué hacer para mover a la señora y calmar a la gente. Evelyn pensó en una nueva arenga “Boten a la tía, boten a la tía”, la gente la siguió y ese fue el grito que se escuchó por toda la zona VIP. Segundos después la señora tuvo que salir y Evelyn pidió aplausos y vivas para los 911. Evelyn fue la lideresa que zona VIP necesitaba.
El tiempo pasó volando. El concierto empezó a la hora programada (7.30 p.m.), los Hombres G abrieron el show, la gente estalló en alegría y coreaba sus canciones, fue un buen inicio. Belanova vino después, momento propicio para sentarnos y guardar energías. Le siguieron los Nosequién, quienes a pesar de hacer siempre el mismo show con la canción Magdalena nos hicieron divertirnos un buen rato. Luego fue el turno de Amaia de la ODVG, quien cantó junto a algunos músicos de Alejandro.
David Bisbal fue el siguiente, el derroche de energía, vitalidad y carisma hasta ahora me tienen impresionada; realmente me encantó verlo en escena. Raphael inició haciendo dúo con Bisbal, era el momento de mi mamá, lamentablemente no pudo estar en el concierto porque tenía una reunión, la llamé y aunque no la podía escuchar sabía que estaba feliz (al día siguiente conversando con ella supe que se emocionó al escucharlo, ya me imagino cómo estaré yo en unos años).
Eva Ayllón, a mi gusto, no encajó en este concierto lleno de artistas pop y baladistas. Entró Gianmarco y la emoción volvió a sentirse. Cuando parecía que había acabado su participación empieza a sonar Corazón Partío, los gritos histéricos se mezclaban con los nuestros, ya era nuestro turno, el momento por el que habíamos esperado tanto, todos parados en la silla, los 911 ya no lo pudieron impedir, Gianmarco cantaba y aparece el GRANDE: Alejandro.
Hacer un recorrido por lo que sentía en cada canción sería repetitivo, en todas mi emoción era fuerte y solo pensaba que ese momento que estaba viviendo no quería que se acabara nunca.
Nuestros cantos eran los más fuertes, los más certeros y precisos, nos sabíamos todas las canciones (obvio… somos fans) y aunque hubiéramos querido que cantara temas menos comerciales, la emoción del momento nos hacía seguir cada canción como la mejor de todas.
Fueron 9 canciones: Corazón partío; La peleita; Quisiera ser; Potpurrí: Mi soledad y yo, Y, ¿si fuera ella?, La fuerza del corazón, Amiga mía; Try to save your s´ong; A la primera persona; Yo sé que la gente piensa, Lo ves y No es lo mismo.
Alejandro antes de irse presentó a Fito Paez (en realidad todos presentaban al artista que seguía) la gente no paraba de gritar que no se vaya; pero era inevitable; Fito salió y a capella empezó a cantar “Dale alegría a mi corazón”, lo cantó de tal forma que me estremeció, Alejandro se había ido, mi corazón estaba triste y la canción no podía ser más propicia.
Cuando cantó Pedro Suárez Vértiz yo ya no podía más estaba agotada, eran más de la 1 de la mañana. Hernán ya se dormía y yo también sentía sueño y una sed impresionante, coincidentemente Evelyn se sentía igual, y viendo que la chica que estaba delante de nosotros había “dejado olvidada” su botella de Cifrut en el suelo, lo tomó prestado… y lo tomó. Me invitó y no lo pensé mucho, eran más de 12 horas que no probaba algo de líquido. Hernán no podía creer que yo esté tomando de una botella “prestada”.
El concierto acabó, todos teníamos caras de cansados y sin fuerza; pero a la vez felices.
Ha sido mi primer concierto con el club y la verdad la pasé muy bien, no he querido comentar mucho acerca de Alejandro, tengo sentimientos encontrados hacia él. Por muchos años he sido una fan que no esperaba nada de él, estar en un concierto aunque sea de lejos era suficiente, tener su último CD era mi mayor alegría.
Pero ahora prefiero contar lo interesante que ha sido poder conversar más con Samuel, de lo bueno que ha sido conocer mejor a Malú, de saber qué tan divertida puede ser Evelyn con sus locuras. He podido sentirme dentro de un grupo unido, compartiendo sentimientos con Daysi a través de los mensajes de texto, ver a Carla y sentir una admiración por toda esa entrega y fuerza a pesar de todo el cansancio que sentía por su viaje, he sentido la necesidad de saber de cada uno, aunque no con todos converse mucho, el saber que ya estaban en la cola y que también iban a disfrutar el concierto era suficiente.
Solo quiero decir una cosa más: Gracias Alejandro, porque por ti sigo conociendo gente maravillosa y distinta, muchas caras, muchos sentimientos expresados de distintas formas. Gracias Alejandro porque por ti vivo los mejores conciertos, y esta vez pude vivirlo acompañada de un ejército de motivos llamado Por Siempre Juntos.
Cuando llegamos al estadio habría 4 personas (detrás de Malú) ¡¡Bien!! Éramos los primeros, es decir conseguiríamos una buena ubicación. Hernán tuvo que irse a continuar con sus estudios y llamar a su trabajo, Malú tenía entrevista de trabajo y más tarde Samuel tenía que ir a la conferencia de prensa. Me quedé sola conversando con las chicas que estaban detrás de nosotros, ellas también eran fans de Alejandro, y me contaban que en la gira anterior se habían quedado a dormir en LarcoMar solo porque querían verlo salir ya que una de ellas no iría al concierto (-¡Guauu, qué fans!- pensé). Empezó la prueba de sonido de David Bisbal y sirvió para entretenerse un rato en todo el aburrimiento de no hacer nada.
Más tarde los 911 empezaron a poner vallas y me preocupó estar sola y que el grupo no pueda ponerse en la cola. Rápidamente envíe mensajes para que no demoraran en volver. Mis planes también cambiaban, ya no podría ir a almorzar; así que le pedí a Hernán que trajera mi entrada y cámara de fotos de mi casa. La verdad que no tenía hambre, me sentía ansiosa, ni siquiera estaba cansada. Llegó Hernán, luego Malú y empezó la prueba de sonido de Alejandro, unas chicas de la fila empezaron a gritar histéricas (más fans). Pudimos escuchar La Peleita, El Tren de los Momentos y nos pareció escuchar los acordes de Cuando nadie me ve.
Daysi y Patty me invitaron sandwich, wafers y chocolate, me sirvió mucho tener algo en mi estómago aunque no pedía alimentos de tanta emoción que sentía.
Ya eran casi las 2 de la tarde y Malú estaba preocupada porque Evelyn no pueda meterse a la fila, ya que no la habían visto en la mañana como a los demás. Evelyn llegó, conversó con uno de los 911 y ya estaba primera en la fila, claro previamente habíamos dicho que era “enamorada de Samuel”. Antes que ella había llegado Elgo, un amigo de Malú que también había participado del foro, un chico bastante bromista y también fan de Alejandro.
Cuando llegó Samuel ya todos empezaron a hacer bulla, decían que no podía entrar porque ya entró por él “su enamorada”, por no hacer más problemas Samuel fue a hacer su cola, igual nosotros le separaríamos un asiento.
Mientras esperábamos que sean las 4 de la tarde, conversábamos de todo un poco, de los estudios, de Alejandro, de la gira pasada, de su mejor disco, desde cuándo éramos fans… siendo sincera, solo hablábamos de Alejandro.
El reloj marcó las 4:00 p.m. y abrieron las puertas. En un pequeño bolso mi cámara y en una de mis zapatillas una pila, la otra la tenía Hernán. Ante la pregunta del millón “tiene cámara en su bolso” mi respuesta sincera fue “¡No!” y me dejaron pasar… entré y pensé: “¡Bien!, seré la primera en entrar al estadio”, pero vi que Elgo estaba más adelante, bueno ser segunda tampoco estaba mal.
Escogimos la mejor ubicación, justo delante de la pasarela, se veía muy cerca, estábamos felices mejor no podía ser. Ya todos sentados y tranquilos pensamos “al fin descansaremos”, pero nos parecía raro que ninguna otra zona entrara, sólo estábamos como 50 personas. No pasaron ni 5 minutos de nuestra alegría cuando uno de los 911 (el más grande y gordo, bautizado por Evelyn como “Pumba”) nos dice que tenemos que salir del estadio porque uno de los artistas hará su prueba de sonido. La pifia general se sintió fuerte. Nuestra cara de frustración se estaba dibujando cuando dijeron que no perderíamos nuestra ubicación, que volveríamos al mismo lugar y nadie más entraría hasta que nosotros estemos ubicados. Eso nos pareció justo, pero igual con lapicero dejamos para la posteridad escritos nuestros nombres en nuestras sillas (mmm eso merecía una foto), por si algún vivo (o viva) quería ocupar nuestra ubicación.
Nos llevaron al túnel, tratamos de ser los últimos en entrar para no estar tan al fondo y estar cerca de la reja (para esto nos amarramos los pasadores de nuestras zapatillas, aunque no lo necesitaran, con tal de hacer tiempo). La prueba de sonido empezó, eran los Hombres G, todos renegaban por el mal trato, yo me sentía como un pollo en una jaula estrecha. Habremos estado allí más de media hora, era un poco aburrido escucharles repetir la misma canción (ni siquiera sé el nombre). En una de esas uno de los Hombres G dice: “¿Está bien?” y todos los de la jaula (túnel) desde el fondo de nuestra alma gritamos: “¡¡¡¡¡SIIIIIIII!!!!!”, sospecho que nos escucharon porque allí acabó su prueba de sonido. Pumba abrió la jaula y fuimos libres de nuevo.
Ya en nuestros sitios, cada uno hacía diferentes cosas. Evelyn socializaba con los 911; Hernán, que había llevado sus separatas porque tenía examen al día siguiente, seguía estudiando, yo empecé a ayudarlo; Elgo y Malú conversaban animadamente. Luego entró Samuel y ya estábamos completos.
Hubo una situación memorable. Una señora jaló su silla y la puso adelante, quienes estaban a su costado empezaron a quejarse, Evelyn empezó a hacer bulla y la gente le siguió; pero en eso se escucha un alboroto y gritos… era Jean Piero Diaz (¡??¡¡!!!) y las chicas gritaban histéricas. “Por eso les dicen cholitas aguantadas” fue el grito de Evelyn. En eso le comento a Evelyn que por Jean Piero la gente ya se olvidó de la señora y entonces Evelyn gritó “No nos hemos olvidado de la tía” la gente empezó a hacerle segunda y la bulla no paraba, era todo un escándalo, los 911 no sabían qué hacer para mover a la señora y calmar a la gente. Evelyn pensó en una nueva arenga “Boten a la tía, boten a la tía”, la gente la siguió y ese fue el grito que se escuchó por toda la zona VIP. Segundos después la señora tuvo que salir y Evelyn pidió aplausos y vivas para los 911. Evelyn fue la lideresa que zona VIP necesitaba.
El tiempo pasó volando. El concierto empezó a la hora programada (7.30 p.m.), los Hombres G abrieron el show, la gente estalló en alegría y coreaba sus canciones, fue un buen inicio. Belanova vino después, momento propicio para sentarnos y guardar energías. Le siguieron los Nosequién, quienes a pesar de hacer siempre el mismo show con la canción Magdalena nos hicieron divertirnos un buen rato. Luego fue el turno de Amaia de la ODVG, quien cantó junto a algunos músicos de Alejandro.
David Bisbal fue el siguiente, el derroche de energía, vitalidad y carisma hasta ahora me tienen impresionada; realmente me encantó verlo en escena. Raphael inició haciendo dúo con Bisbal, era el momento de mi mamá, lamentablemente no pudo estar en el concierto porque tenía una reunión, la llamé y aunque no la podía escuchar sabía que estaba feliz (al día siguiente conversando con ella supe que se emocionó al escucharlo, ya me imagino cómo estaré yo en unos años).
Eva Ayllón, a mi gusto, no encajó en este concierto lleno de artistas pop y baladistas. Entró Gianmarco y la emoción volvió a sentirse. Cuando parecía que había acabado su participación empieza a sonar Corazón Partío, los gritos histéricos se mezclaban con los nuestros, ya era nuestro turno, el momento por el que habíamos esperado tanto, todos parados en la silla, los 911 ya no lo pudieron impedir, Gianmarco cantaba y aparece el GRANDE: Alejandro.
Hacer un recorrido por lo que sentía en cada canción sería repetitivo, en todas mi emoción era fuerte y solo pensaba que ese momento que estaba viviendo no quería que se acabara nunca.
Nuestros cantos eran los más fuertes, los más certeros y precisos, nos sabíamos todas las canciones (obvio… somos fans) y aunque hubiéramos querido que cantara temas menos comerciales, la emoción del momento nos hacía seguir cada canción como la mejor de todas.
Fueron 9 canciones: Corazón partío; La peleita; Quisiera ser; Potpurrí: Mi soledad y yo, Y, ¿si fuera ella?, La fuerza del corazón, Amiga mía; Try to save your s´ong; A la primera persona; Yo sé que la gente piensa, Lo ves y No es lo mismo.
Alejandro antes de irse presentó a Fito Paez (en realidad todos presentaban al artista que seguía) la gente no paraba de gritar que no se vaya; pero era inevitable; Fito salió y a capella empezó a cantar “Dale alegría a mi corazón”, lo cantó de tal forma que me estremeció, Alejandro se había ido, mi corazón estaba triste y la canción no podía ser más propicia.
Cuando cantó Pedro Suárez Vértiz yo ya no podía más estaba agotada, eran más de la 1 de la mañana. Hernán ya se dormía y yo también sentía sueño y una sed impresionante, coincidentemente Evelyn se sentía igual, y viendo que la chica que estaba delante de nosotros había “dejado olvidada” su botella de Cifrut en el suelo, lo tomó prestado… y lo tomó. Me invitó y no lo pensé mucho, eran más de 12 horas que no probaba algo de líquido. Hernán no podía creer que yo esté tomando de una botella “prestada”.
El concierto acabó, todos teníamos caras de cansados y sin fuerza; pero a la vez felices.
Ha sido mi primer concierto con el club y la verdad la pasé muy bien, no he querido comentar mucho acerca de Alejandro, tengo sentimientos encontrados hacia él. Por muchos años he sido una fan que no esperaba nada de él, estar en un concierto aunque sea de lejos era suficiente, tener su último CD era mi mayor alegría.
Pero ahora prefiero contar lo interesante que ha sido poder conversar más con Samuel, de lo bueno que ha sido conocer mejor a Malú, de saber qué tan divertida puede ser Evelyn con sus locuras. He podido sentirme dentro de un grupo unido, compartiendo sentimientos con Daysi a través de los mensajes de texto, ver a Carla y sentir una admiración por toda esa entrega y fuerza a pesar de todo el cansancio que sentía por su viaje, he sentido la necesidad de saber de cada uno, aunque no con todos converse mucho, el saber que ya estaban en la cola y que también iban a disfrutar el concierto era suficiente.
Solo quiero decir una cosa más: Gracias Alejandro, porque por ti sigo conociendo gente maravillosa y distinta, muchas caras, muchos sentimientos expresados de distintas formas. Gracias Alejandro porque por ti vivo los mejores conciertos, y esta vez pude vivirlo acompañada de un ejército de motivos llamado Por Siempre Juntos.
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