sábado, 21 de marzo de 2009

NO QUIERO CONTIGO NI SIN TI...

Quizás debiera estar sola. Si no lo hago es por cobarde, por miedo a perderlo sabiendo que es un chico que vale la pena tenerlo. Pero ¿vale la pena que una persona tenga que aguantar mis cambios de ánimo insoportables? ¿Tiene él que aguantarme?
¿Qué sería de mí sola? Trabajaría más, seguro también saldría con algún amigo, lo extrañaría, me la pasaría frente a la computadora más horas, me reuniría con mis amigas, lo extrañaría, leería lo que debo leer para la supuesta tesis y luego lo volvería a extrañar. Dormiría más temprano y conversaría con mi madre, quizás le contaría esa temporal separación, ese respiro supuesto que acordamos a consecuencia de las constantes discusiones, o digamos mejor a MIS constantes molestias y cambios de ánimos. Seguro que al verme caminar sola las lágrimas correrían por mis ojos y lo extrañaría con más fuerza y no aguantaría más y lo llamaría...
(...)
Tengo también otra situación, y debo hacer algo determinante. "Tengo que alejarme" digo siempre, y cada vez me acerco más, me involucro más y no controlo nada, ni lo que hago ni lo que digo. Dejo que todo vaya creciendo y sé que no llegaré a nada, pero inisisto en ese juego y no sé que hacer. Cuando pienso o alguien me dice "aléjate"... siento pena y mis ojos quieren nublarse. Solo espero que la solución esté cerca. Sé que su próximo alejamiento aplacará todo y mi vida seguirá su curso natural y tranquilo sin sobresaltos ni dudas; no debo seguirlo, no sabe a dónde va...