Tú no me pides cambiar, ni siquiera me dices que tengo errores, no me dices que no me soportas, que ya estás harto, que quieres dejarme. Nunca me lo has dicho. Y yo si me siento llena de errores, aveces no me soporto, me desdoblo para criticarme, para decirme que soy una idiota con las cosas que digo. Pienso si estarías mejor sin mí, sin mi carácter voluble e impredecible, sin mis constantes críticas a lo que somos como pareja y a lo poco que hemos avanzado. No quiero ser mala, pero aveces siento que lo soy, o quizás tú eres muy bueno, tanto que termino dañándote. Quisiera saber si encontrarías a alguien mejor que yo, y no es que me crea la mejor, pero no recuerdo a una chica que pueda satisfacer tus expectativas, que tenga mis características, pero solo las positivas y que pueda amarte de manera tan pura como yo lo hago contigo.
Nuestra relación es civilizada, sigue normas, patrones con los que debiéramos ser felices... pero no es fácil; lo bueno cuesta dicen, pero ¿cuánto tiempo más podremos seguir así?
Te amo, me amas pero hay más que eso, son cuatro años y... ya casi empiezo con mis críticas de nuevo, mejor es solo pensar en soluciones, como tu siempre dices.
En la noche hablaremos, y espero que de una vez por todas con esta conversación podamos llegar a un verdadero acuerdo y no seguir dando vueltas sobre lo mismo cada vez que se me ocurre dejar salir mi lado amargo y detestable.
Nuestra relación es civilizada, sigue normas, patrones con los que debiéramos ser felices... pero no es fácil; lo bueno cuesta dicen, pero ¿cuánto tiempo más podremos seguir así?
Te amo, me amas pero hay más que eso, son cuatro años y... ya casi empiezo con mis críticas de nuevo, mejor es solo pensar en soluciones, como tu siempre dices.
En la noche hablaremos, y espero que de una vez por todas con esta conversación podamos llegar a un verdadero acuerdo y no seguir dando vueltas sobre lo mismo cada vez que se me ocurre dejar salir mi lado amargo y detestable.