jueves, 10 de febrero de 2011

Cambiando de estado

El sábado seré oficialmente "señora de R." y me encanta. No tengo esos complejos de que mi apellido lleve el "de". Mostraré orgullosa el apellido de mi amado sin perder los míos y sin sentirme posesión de mi esposo. Su amor me hace libre, me hace ser como soy, sin ningún temor ni reparo.
¿Cuántas personas irán?, ¿cómo saldrá todo?... espero darme tiempo y contarlo al detalle.

Un vestido sin lunares de colores (parte II)

El lunes cuando me puse mi vestido y me vi al espejo, me quedé muda... lo vi tan lindo que no podía creerlo. No sabía si llorar o reír, por eso solo me quedé muda. En un momento mi mamá dijo: "Tu tía le encargó a Soledad que hiciera tu vestido"... con más fuerzas las lágrimas pedían salir y pensaba que seguro por eso me entendía tan bien con Soledad (mi modista amiga de mi tía). Una noche antes le había dicho a mi mamá que quería un velo largo, que quería pedirle a Soledad que lo hiciera, ya no quería el velo corto. La mañana siguiente Soledad llamó a mi mamá diciéndole que debía tener un gran velo como toda novia. Y así será.

Ahora entiendo por qué la señora Soledad insistía tanto en hacerme mi vestido, era un pedido especial de mi tía y lo mejor es que hace que sienta su presencia al ver el cariño que le está poniendo en cada detalle.

20 puntos para mi vestido.